Publicidad:
Terra
La Coctelera

El blog de Facedora

Nada es mejor que no hacer nada peor

17 Julio 2011

Lucy in the sky

Hace unos doce millones de años, Lucy salió a caminar porque el espacio en el que se movía le comenzó a parecer pequeño. Lo pensó siempre que se instalaba en el follaje de su baobabs preferido. Miraba el horizonte y quería verlo todo, fue entonces que se le ocurrió la idea de erguirse y mientras lo hacía, frente a sus ojos fue apareciendo el mundo envuelto en los colores que ella no conocía. Corrió sin mirar hacia atrás, no sin antes invitar a las que eran sus amigas y a las que no lo eran. Viajó durante toda su vida. El hogar siempre estuvo en su mente y regresaba a él cada vez que podía, pero luego el mundo volvía a llamarla y se iba con la confianza depositada en su fiel pareja que en las labores de casa era un experto.

Pero ese estado de realización nadie sabe cuándo, ni cómo ni por qué tuvo un giro radical. En este punto solo se escribirían en adelante, afiebradas teorías que se perdieron en los anales del tiempo y otras más creativas e inverosímiles que daban la razón al macho erguido. Así fue que las descendientes de Lucy repartidas por el mundo de manera generosa y variopinta se encargarían de recuperar el tiempo perdido dándose a la ardua tarea de estudiar evidencia proveniente de aquí, de allá y de acullá. Solo fue después de muchas noches sin pegar pestañada, y gracias al estroncio y al esmalte de los dientes del homínido más cercano que llegaron a una conclusión certera que dejaba a la mitad del planeta pensando en qué otros misterios develaría su dentadura. Eran ellas, las australopitecas las viajeras, las que se desplazaban lejos de sus territorios, mientras que los australopitecos ellos, se quedaban luengas tardes cerca de casa, preocupados de la crianza de los hijos y los quehaceres domésticos entre los cuales estaba el incipiente ejercicio del tejido con esparto.

Debo confesar que esta revelación capturó mis sentidos por más de un momento. La ciencia lo había dicho después de una acuciosa investigación. Ellas habían dado un veredicto que apareció publicado en los medios y que no abarcó más espacio que el cuarto de una página. ¿Qué quedaba ahora para la contraparte?

 

servido por facedora sin comentarios compártelo

6 Marzo 2011

Cuando una amiga se va

 

 

A veces ocurre que las personas  llegan a nosotros como si nos hubiéramos conocido desde siempre,  otras veces  pasamos sin mirarnos siquiera.  Con Delia Rengifo  coincidimos en Perú en el Congreso Internacional  de Poesía Leoncio Bueno, 2008 hace un par de años y compartimos  de manera muy cercana, su carácter amable y querible me hacía sentir muy cómoda, era  una persona  de un trato  cordial y de una generosidad que me sorprendió.  Recuerdo que dentro de las actividades programadas  por los organizadores del Encuentro estaba  la visita a diferentes colegios del Callao,  junto a ella, don  Ernesto Kahan y otros loables  poetas compartimos nuestra poesía y nuestro mensaje de paz frente  niños, profesores y apoderados del lugar. En otros momentos, Delia y yo recorríamos las calles del Calllao sorprendiéndonos con sus  particularidades de ciudad puerto, al tiempo que hurgábamos  eligiendo  souveniers para llevarnos de regreso.  Posterior al viaje, me envió algunas fotos en las que aparecíamos compartiendo y  recibiendo el afecto y respeto del pueblo peruano.

Hoy recibí un correo de mi estimado amigo poeta, Félix Hugo Noblecilla con un homenaje para ella y recién me entero de su triste partida. Debo confesar que la noticia me estremeció en lo profundo, las imágenes con su familiar y cálida figura se vinieron rápidas  y  una tristeza de siglos se me arrinconó en el pecho para luego dejarle espacio a la alegría de buscarla en la distancia y encontrarla en las palabras.  Busqué un libro de poemas RETRATOS que me había regalado y como su fuera un tesoro lo encontré dentro de todos aquellos que resguardo y que son   los testimonios  de mis amigos poetas con los que me he ido cruzando a lo largo de la vida.

Estuve durante la tarde leyendo el libro, fui encontrándome  en cada verso con esta mujer que había partido, frente a mí se alzaba ella dentro de esos retratos que  conformaban su vida.  De a poco fui quedando dentro de un ambiente de estancias donde la atmósfera familiar se hacía evidencia en la querencia y añoranza de lo perdido. El libro fue un paseo variado por sus afectos, sus dolores y alegrías, por Venezuela, la patria querida que destaca precisamente en el poema llamado  LA PATRIA, donde dibuja de manera magnífica y clara el amor por su país y su historia. Venezuela está presente allí con la belleza exuberante de todos sus detalles y formas, Delia nos describe perfectamente allí su hogar, como lo llamaría Constantino Kavafis, su Ítaca amada.

Delia está con nosotros, con los que tuvimos el gusto de conocerla y admirarla. Escribo esto desde la alegría que es, seguramente, desde donde ella quiere que la recuerde.

Zulema Retamal

servido por facedora sin comentarios compártelo

4 Junio 2010

Brizna y viento

Destinada a desaparecer

Todas las veces que sean

Necesarias

Y que llevan a esa única vez

Permanezco

Como una brizna lanzada

A este orden de cosas.

Mi condena no es la misma que tienes tú

Ni tengo días de visita

Ni recurso de amparo

Lo válido de esta huida

está por verse

Una vez que me mires a la cara

en alguna parte.

 

servido por facedora 1 comentario compártelo

15 Agosto 2009

Naufragio

Perdida en medio de la decepción

El cielo sigue siendo  azul

 Y la sed es enorme.

servido por facedora 1 comentario compártelo

15 Agosto 2009

Pubis y melancolía

Quiero arrancarme del cuerpo

la vagina y el útero

porque no menos

que un corte de bisturí

duele su declaración.

De otra

sin más anestesia dice

que ama a otra.

Entonces un dolor que no es placer

aparece y se le parece

y se instala en el estómago

en el ombligo en el pubis

y penetra sin compasión

las horas

los días y los siglos

de esta especie deshabitada.

servido por facedora 1 comentario compártelo

19 Febrero 2009

That is the questions

Desde hace unos meses estás sumergida en una especie de estupidez continua. Tratas de salir de ese estado , pero hay una fuerza oscura que no te suelta. Claro, debes confesar que ahora puedes racionalizar un poco mejor, aunque eso no significa que puedas tomar las mejores decisiones. El asunto es difícil, pero no eres la única que ha padecido esta especie de noche oscura en que se transforma la vida. El nombre de esta enfermedad no la sabes. Si vas al psiquiatra seguro que le apunta con uno de esos nombres difíciles. Pero debes confesar que esto te ha mantenido muy alerta, pero no menos tonta. Has leído a más no poder ensayos, artículos y tratados sobre el amor, porque creo que por ahí va ese padecimiento.

Zygmunt Bauman dijo que cuando las personas se enamoran, una parte del cerebro se deteriora y esa es la razón del comportamiento errático que se manifiesta de manera explícita. También hace la relación entre Eros y Tanatos, cuestión que te parece en extremo coherente: solo el amor y la muerte son acontecimientos que llegan sin aviso, aunque uno se puede enamorar varias veces, pero finalmente no eliges, sólo llega y te atrapa. Pero de dónde viene el dolor que es lo que te preocupa, porque las manifestaciones de estupidez las cometemos por un desequilibrio que no viene de la felicidad precisamente. Alguno podrá estar en desacuerdo, pero no te imaginas a una persona feliz haciendo estupideces ni desesperado por las noches ni lleno de celos durante el día porque no sabe qué hace el depositario de tal “sentimiento” cuando desaparece de la vista. Tal vez cabría el nombre de maldición, castigo o pena eterna en los infiernos.

Dices que esto te tiene un poco rayando en la locura. No puedes controlarlo. A estas alturas de tu vida, no concibes un descontrol tan aberrante, un descontrol que te tiene, ante la evidencia flagrante, incapacitada de tomar decisiones drásticas. Te desconoces. Ya no puedes pensar con lucidez y pierdes el tiempo de una manera soberana. Te has alejado de tus amigos y de tus preocupaciones habituales. Hasta has tratado de hacerte un lavado de cerebro día a día, pero no te ha resultado, menos aun te ha resultado la acupuntura que elimina casi todas las obsesiones. Así, podrías estar enumerando todas las estrategias implementadas, pero no vale la pena, ninguna resulta. Tal vez la solución sea la más sencilla y esté al alcance de tu mano, pero todavía no sabes cuál es. Tal vez pudieras hacer un llamado público para pedir soluciones posibles de cómo olvidar, pero así y todo, te imaginas respuestas manidas o graciosas que no apunten al objetivo.

Alguien te dijo que a esa edad que tienes es fácil olvidar. Pensaste ¡Horror de horrores¡ como si estuviéramos programados para pasar de un estado a otro con solo borrar archivos y apretar una tecla. Te niegas a pensar en esa automatización, aunque no debes restarle importancia. Todo se ha vuelto desechable y reemplazable. Si no estás aquí, me busco otro. Qué vida miserable. Yo no quieres esa vida y ese nivel de relación, pero todo empuja hacia allí y eso te hace pensar que al final nadie es feliz verdaderamente que casi todos tenemos unas miserables vidas afectivas con episodios donde el sol aparece por breves instantes, nada más que breves instantes. Entonces recuerdas los versos adolescentes de Neruda: es tan corto el amor y es tan largo el olvido… y te quedas sintiendo que el presente, conjugación de todos los tiempos, es la enorme eternidad.

servido por facedora 1 comentario compártelo

4 Noviembre 2008

Flashback

After the most sublime time

has passed

she slides

along the bright corridor

of the old house

at the end, behind the crystals

the illuminated pear-tree and fruit-trees

Then I, hidden and minute

wearing me feet

in the wide heels space

owners of other histories.

servido por facedora 1 comentario compártelo

4 Noviembre 2008

Quiero

Quiero que seas mi calma

no mi necesidad.

quiero que seas

mi Ítaca verdadera.

servido por facedora 1 comentario compártelo


Sobre mí

Avatar de facedora

El blog de Facedora

ver perfil »
contacto »
Cuando niña descubrí que me gustaban las palabras. Desde entonces, las disfruto de todas maneras.

Últimos comentarios

Fotos

facedora todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera